4 cosas que harían a tu casa domótica

Hay un elemento completamente imprescindible para que una casa se pueda considerar domótica. ¿Adivinas de qué podemos estar hablando?

Seguro que ya sabes que para que una casa sea domótica no es suficiente con instalar unos simples detectores de presencia. Apostar por hogares inteligentes es hacerlo por las nuevas tecnologías, que son las que guían los destinos de todos los elementos que conforman una casa como esta. ¿Es rentable la domótica? A esa conclusión seguro que puedes llegar cuando hayas puesto el punto y final a la lectura de este post. Como podrás comprobar, los puntos fuertes de la domótica son fácilmente extrapolables al confort y al bienestar de toda la familia.

A continuación, te contamos cuatro cosas con las que ya podrías considerar que tienes una vivienda inteligente:

1. La centralita.

Se puede decir mucho sobre qué es domótica y que no. Pero ese es un debate que no está sobre la mesa de los expertos. Para que un hogar se pueda volver inteligente hay que dotarle de un cerebro. Y en términos de domótica el asunto es claro: ese cerebro se llama centralita domótica. Es el elemento clave por excelencia y al que se van añadiendo el resto de elementos que deben tomar decisiones. A través del box de centralización se programar el resto de componentes. Por ejemplo, los sensores que abren y cierran las persianas. En vista de que la estandarización de elementos sigue sin ser una realidad (y es posible que nunca lo sea) lo mejor es adquirir una centralita domótica capaz de leer una gran variedad de lenguajes, que incluyan por supuesto a Google y Apple, ya que Google Thread y Apple Homekit cada vez tienen más peso en este terreno por mucho que pese en algunos sectores.

2. Cámaras.

Una vez que tu casa tiene el cerébro domótico conectado tienes casi barra libre para elegir lo que quieres que la domótica haga por ti. Pero teniendo en cuenta que uno de los fines últimos de la domótica es hacer de tu casa un lugar más seguro, una buena adquisión son las cámara de vigilancia. Las tienes para todos los gustos, de todos los tipos, y algunos modelos casi son hasta decorativos. Incluso pueden funcionar de forma aislada de la centralita, aunque en ese caso no estarías ante domótica. Si las haces funcionar a traves del box centralizado puedes pedir a las cámaras que hagan multitud de cosas, como alertar de movimientos no habituales o avisar automáticamente a la policía si detecta intrusiones en casa.

No obstante, en líneas generales, las cámaras inteligentes de vigilancia ofrecen algunos ‘servicios’ comunes. Gracias a la telefonía móvil puedes, por ejemplo, acceder en cualquier momento a imágenes de lo que está ocurriendo dentro de tu casa. Y mejor aún, almacenar imagenes en dispositivos portatiles o incluso en la nube. “Algunos modelos permiten comunicarte a través de ella y de tu teléfono móvil con las personas de la habitación donde está situada.

3. Sensores.

Aquí también tienes barra libre (casi). Puedes elegir sensores para infinidad de cosas.

Aunque no te tomes el concepto infinidad al pie de la letra. Puedes enlazar con la centralita domótica sensores de movimiento para apagar o encender luces, para detectar presencias que no deberían estar en determinadas habitaciones y situaciones similares. Pero con los sensores se puede ir mucho más allá, existen los denominados detectores de catástrofes, que suena muy mal pero no son otra cosa que detectores de escapes de gas, de fugas de agua o detectores de incendios. Programados correctamente, puedes hacer que estos detectores avisen automáticamente a los bomberos o a un técnico especialista en función del problema.

4. Climatización.

La domótica se apoya en varias patas transversales: el confort, la seguridad y la eficiencia energética. En temas de climatización, se tocan de lleno dos de estas patas (el confort y la eficiencia). Tener una vivienda domótica significa ser más eficiente por muchas razones. Una de ellas es porque puedes hacer, por ejemplo, que las horas solares se coordinen con la subida

y bajada de las persianas. Y así disfrutar de más luz natural y menos iluminación eléctrica. Lo mismo sucede con la climatización: puedes programar la domótica de tal manera que mantenga una temperatura estable en las estancias, que conecte el aire acondicionado si detecta que hay mucho calor, o al contrario.

Y tú, ¿ya presumes de tener una casa domótica?

FUENTE: Conectiva Inmobiliaria | Casas Digitales

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